Vive feliz con los 5 sentidos

vivir feliz con los cinco sentidos

La felicidad es el mayor de los tesoros, por eso encontrar las herramientas para vivir feliz es uno de los mejores regalos que podemos recibir. Con esto no queremos decir que siempre podamos ser felices. Tenemos que admitir que hay momentos en la vida que se nos complican las cosas, que perdemos a personas queridas, que vivimos conflictos personales, económicos e incluso problemas de salud, que hacen que eso de “vivir feliz” sea muy, pero que muy difícil. Pero como decía Jim Rohn, «aprende a ser feliz con lo que tienes mientras persigues todo lo que quieres», ten en cuenta que la vida continúa y lo que hoy ves negro, mañana será gris y pasado… casi blanco.

Así que, para darte algunas herramientas, hemos buscado aquellas cosas que puede alegrarte un poco el día. Aquí o está todo, ni mucho menos, pero si que hemos intentado seleccionar pequeños tips o consejos que están al alcance de tu mano.

Vivir feliz puede ser una cuestión de actitud que podemos reforzar con algunas estrategias como recurrir a aromas, colores e incluso sonidos que nos ayuden en ese objetivo.

Feliz con los 5 sentidos

Todo lo que recibe nuestra mente del exterior lo hace a través de los 5 sentidos. Así que, si quieres recibir un estímulo positivo y optimista, tienes que contar con tu vista, tu oído, tu olfato, tu tacto y tu gusto. A través de cada uno de ellos puedes recibir una píldora para vivir feliz.

Dale color a tu día a día

¿Sabías que el color naranja y el amarillo nos dan alegría? Pues resulta que sí. Esos colores estimulan y nos hacen sentir más revitalizados. Así que, si hoy te has levantado un poco tristón, busca en tu armario algo naranja o amarillo para alegrarte el día. Ese color no solo te animará a ti, sino que los que te rodeen al verte, también se sentirán más animados y te transmitirán esa emoción.

Pero no creas que todo se queda en la vista. Esta vez no. Según la cromoterapia, los alimentos naranjas y amarillos también resultan estimulantes. Y si lo piensas tiene cierto sentido, porque en naranjas, limones, melocotones o piñas encontramos mucha vitamina C y betacarotenos que ayudan a nuestro cerebro a sentirse más revitalizado.

Solo como ideas para que experimentes:

  •         Busca unas flores amarillas y/o naranjas y déjalas en un lugar que tengas a la vista. Aunque no las mires directamente, su luz te subirá el ánimo.
  •         Incluye en tus menús diarios, frutas y verduras de colores naranjas y amarillos, y si eres mujer, también rojos.

Vibra con emoción

La música relajante, los sonidos de la naturaleza, la vibración de un cuenco tibetano, el sonido del mar o del viento entre las ramas de los árboles, … ¿qué te emoción te transmiten? Exacto, tranquilidad, paz y … felicidad. Y es  que los sonidos vibran a un ritmo que pueden estimularnos o tranquilizarnos y escogiéndolos adecuadamente son un ingrediente básico en una vida feliz.

Si estás de bajón, piensa en una música que te guste y tenga ritmo. Escucha esa tonadilla que te eleva el ánimo y que luego no dejas de tararear. Si estás estresado o nervioso, busca algo con un ritmo sereno y pausado, quizás algo de música clásica o sonidos de la naturaleza. Como ves la idea es que busques ritmos rápidos si estás apático para que te den vitalidad, y ritmos lentos y calmados, para darte serenidad.

Solo como ideas para que experimentes:

  •         Crea una playlist de música estimulante con la Marcha turca de Mozart, Strawberry Swing de Coldplay y las novedades del mes que más te atraigan. ¡Pruébalo y verás!
  •         Canta. Busca una aplicación de karaoke y selecciona la canción que más te guste. Dale al play y canta a pleno pulmón. El resultado te parecerá increíble.

Caricias que reconfortan

El tacto es uno de los sentidos más primitivos. Nos podemos sentir calmados, reconfortados y protegidos a través de las sensaciones que recibimos a través de la piel. Y sino haz memoria. Recuerda lo bien que te sentiste ese día de invierno que después de llegar empapado a casa te diste una ducha caliente. O en lo agradable que resulta acariciar un gatito o recibir un fuerte abrazo de alguien a quien quieres. Pues ahí lo tienes.

Así que una estrategia útil para mejorar tu estado de ánimo y así vivir feliz, es explotar ese recurso que tienes a tu alcance, más de lo que crees. Solo como algunos ejemplos que puedes seguir:

  •         Date una ducha calentita y siente el agua en tu piel. Concéntrate en esa sensación y verás cómo tu mente se serena.
  •         Busca algo suave que tengas en casa, una manta, un pañuelo incluso un mineral pulido. Tómalo entre tus manos, cierra los ojos y acarícialo notando cada detalle y centrándote en la calidez que te transmite.
  •         Toma el sol y nota como calienta tu piel. Hazlo a primera y a última hora, cuando sus rayos no quemen y resulten reconfortantes. Así además producirás vitamina D, que también te ayudará a mejorar tu ánimo.

¿A que huele la felicidad?

El olfato es el sentido más antiguo, el más visceral y el más arraigado a las emociones. De igual modo que hay sonidos que nos relaja y otros que nos potencia, hay aromas calmantes y otros energizantes. Así puedes autorregularte para gestionar mejor tus emociones y vivir feliz. Si te sientes decaído, busca aromas cítricos, mentolados y frutales, si lo que necesitas es algo más tranquilizador, selecciona aromas suaves y florales. Cómo tips sencillos y prácticos, anota:

  •         Añade a tu gel matinal unas gotas de aceite esencial de romero o de salvia, para tener un baño estimulante.
  •         Por la tarde date un baño añadiendo al agua unas gotas de aceite esencial de lavanda, pero si prefieres no abusar del agua o no tienes bañera, añade esas gotitas de lavanda a tu gel, el efecto será muy similar.

Si quieres ampliar este tema, ¿qué tal si lees nuestro artículo Aromas naturales caseros, aliados de tu buen humor?

Date un capricho goloso

Y nos queda el gusto, el sentido más goloso. El vox populi que cuando nos sentimos tristeza recurrimos a los dulces, chocolates, helados y otras tentaciones llenan las mesas cuando se nos cae el ánimo. Y es que comer algo dulce nos da un pico de placer que en ese momento nos va muy bien. Pero aquí vamos a ser precavidos y obviamente te vamos a aconsejar que no te pases. Recuerda que a lo buenos nos acostumbramos rápido. Hasta nuestro cerebro y nuestras papilas gustativas lo hacen, convirtiendo ese dulce que comes en algo sin sustancia ni buen humor.

Por eso te animamos a que si quieres tomar un capricho lo hagas con mucha mesura, saboreandolo con calma y eligiendo cantidades pequeñitas para no saturar ni a tu cerebro ni a tus papilas gustativas. Aunque no lo creas, en estos casos menos, es más. Y por supuesto, recuerda que hay snacks saludables, sin azúcar e incluso galletas integrales, tortitas y tostadas ligeras que pueden darte ese puntito de placer sin hacer que se dispare la báscula.

¿Te apetece un snack? Escoge entre las alternativas más saludables

Deja que tu cuerpo hable

Otra forma de enviarle un mensaje de optimismo a tu cerebro, para vivir feliz y con mejor humor, es moverse. Sí, porque cuando nos movemos el cerebro recibe estímulos de los músculos, estímulos que lo revitalizan y animan.  Así que las ideas que te proponemos son:

Baila con la música que más te guste, rock, tango, … lo que quieras. Haz cada movimiento con conciencia plena, céntrate en los gestos y déjate llevar. Es una estrategia genial, ¡pruébala!

Gesticula con la cara. Contrae y relaja todos los músculos faciales que puedas, 2 o 3 veces, nota la sensación de paz que sientes tras cada relajación. Esta gimnasia facial es muy efectiva para calmar y mejorar tu estado de ánimo.

 Y para vivir feliz, sonríe, aunque no tengas ganas. Cuando los músculos de tu cara sonríen, le dicen a tu cerebro que están felices y éste se siente mejor. Además, un secretillo, cuando hablas mientras sonríes, tu voz se siente más cálida y amable, y eso hace que los demás empaticen un poco más contigo, y esa empatía es muy, pero que muy reconfortante.

Haz algo de ejercicio cada día, a poder ser por la mañana. No hace falta que sea un ejercicio extenuante, puedes correr, ir en bici, o simplemente, caminar a buen ritmo. Así tu cuerpo hablará y además ayudarás a sincronizar tu ritmo sueño/vigilia.

No queríamos acabar sin recordarte, que además de estas estrategias que están a tu alcance en cualquier momento, también hay alternativas naturales en forma de plantas medicinales y complementos que puede ayudarte, como el hipérico, el azafrán, el triptófano o la grifonia, pero si quieres que alguien te lo explique más directamente, ¿Qué tal si te dejarte asesorar en nuestras tiendas?

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